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Capítulo 14
La percepción física y la percepción espiritual del hombre de la Tierra
Las energías básicas se presentan con distintos grados de densidad. Los grados más densos constituyen «la materia física», y los menos densos «la materia espiritual». Como la capacidad sensitiva del hombre de la Tierra con respecto a la materia espiritual se encuentra todavía en estado latente, mientras que su capacidad sensitiva con respecto a la materia física se encuentra contrariamente en su punto culminante, sólo la parte de la estructura del yo que está hecha de materia física es accesible a dicho ser de un modo visible; es decir, de un modo consciente. Y como la parte cita da se concentra en el cuerpo correspondiente a la energía del peso – lo cual equivale al cuerpo físico – es solamente este cuerpo, con su correspondiente percepción física, el que puede ser experimentado como una realidad auténtica por el hombre terreno. Como los otros cinco órganos generales o cuerpos del yo, en relación con lo dicho, todavía se muestran para dicho ser como formas más o menos latentes, su experiencia con respecto a ellos y a los otros cinco respectivos reinos de existencia es también latente. Sin embargo, como el cuerpo físico no es un órgano independiente sino un órgano de la subconciencia y, por ello conectado con ella, es decir, con los otros cinco órganos de la energía básica por centros especiales del cerebro físico y del sistema nervioso, surge un intercambio entre las experiencias físicas y las experiencias espirituales del ser en cuestión. La existencia física no tiene por ello lugar en un sentido físico original y absoluto, sino que se basa en este intercambio. Dado que la experiencia física se encuentra en su estado culminante, mientras que la espiritual solamente se muestra, por lo que respecta al hombre de la Tierra, en forma latente, ésta última es totalmente eclipsada o absorbida por la física y, en consecuencia, el conocimiento que el individuo tiene de su identidad espiritual es ilusorio. Éste cree que todas las cosas son de carácter físico y que él mismo es idéntico a su cuerpo físico.


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