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Capítulo 23
Los cuerpos del yo
Como se desprende de anteriores capítulos, la experiencia que el yo tiene de la vida está condicionada por un órgano general para cada energía básica con raíz en la supraconciencia. Como cada energía básica constituye un determinado reino de existencia particular, los seis órganos generales del yo constituyen un cuerpo particular para cada reino de existencia. La experiencia de la vida, en cada reino de existencia, puede solamente tener lugar de un modo directo por medio del cuerpo existente para el reino correspondiente de existencia. Como estos cuerpos son realidades creadas formadas de sustancia, materia o energía, y pueden ser objeto de la acción de energías más fuertes, recibir lesiones y llegar a ser anticuados y desgastarse, la experiencia de la vida que cada ser hace – con respecto al nivel de perfección – está en relación directa con la perfección o imperfección de dichos cuerpos. Y como éstos, igual que todas las otras cosas creadas, finalmente se hacen inservibles y deben ser reemplazados por nuevos cuerpos, la experiencia que el yo adquiere de la vida en cada reino de existencia concreto se interrumpe a partir del momento en que el cuerpo viejo, con respecto al reino correspondiente, se separa del yo hasta el momento en que tiene lugar el nacimiento del nuevo cuerpo correspondiente al mismo reino. Lo que sucede, cuando el cuerpo viejo se separa del yo, no puede percibirse directamente en el correspondiente reino de existencia, y este yo tiene un estado más o menos inconsciente en este reino durante el tiempo en que el cuerpo nuevo todavía no está terminado. Dado que este proceso de renovación, en principio, es el mismo para los seis cuerpos manifestantes, el yo – o ser vivo – es objeto de seis interrupciones distintas y reiteradas en el conjunto de su experiencia de la vida. Pero según las leyes eternas, estas interrupciones no tienen lugar simultáneamente, sino de un modo tal que los cuerpos sólo pueden ser objeto de renovación de uno en uno. A causa de ello, el individuo, durante todo el tiempo en que un proceso de renovación de este tipo tenga lugar, experimentará la vida por medio de los otros cinco cuerpos manifestantes del cuerpo eterno; y su experiencia conjunta de la vida jamás podrá ser totalmente interrumpida. Las interrupciones sólo pueden abarcar un reino concreto de existencia cada vez.


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