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Índice de El destino de la humanidad   

 

 
Capítulo 47
Síntesis de la evolución de la humanidad y de su destino en doce puntos
En relación con el futuro gobierno mundial, debo remitir a los lectores a Livets Bog, donde encontrarán un relato más detallado sobre este tema; sin embargo, por medio del siguiente pasaje del mismo libro voy a darles una síntesis del destino de la humanidad, es decir, de su actual estado evolutivo. Esta síntesis puede formularse en los doce puntos siguientes:
     
1.Triunfo del altruismo, bajo todas sus formas, sobre el egoísmo. Triunfo del interés común sobre el interés privado.
     
2.Creación de un régimen mundial-internacional y democrático.
     
3.Desarme de todos los países en favor de la creación de una policía mundial-internacional e imparcial.
     
4.Desarrollo de un sistema legislativo y jurídico supremo, internacional y público, es decir, no secreto, en cuyo seno los seres más desarrollados en el campo de la ciencia, tanto material como espiritual, y más representativos estarán capacitados para conocer la diferencia entre «acciones anormales» y «delitos», conocerán el curso de la evolución y de las leyes eternas de la existencia, y, por ello, podrán garantizar una justicia y unos derechos absolutos para todo y para todos.
     
5.Abolición de la propiedad privada de bienes en favor de la posesión de ésta por parte del estado mundial.
     
6.Abolición del dinero. El trabajo personal realizado por un individuo será el único bien que tendrá valor, y el recibo que se le dará por este trabajo el único medio de pago.
     
7.Establecimiento de un fondo común para la infancia, la vejez y la enfermedad para todo el estado mundial basado en las cuotas de los recibos de trabajo.
     
8.Explotación de las máquinas, con el fin de acortar el tiempo material del trabajo, en favor de días de estudio y de investigación espiritual.
     
9.Abolición de toda política violenta y de todo derramamiento de sangre.
     
10.Abolición de la tortura, los castigos físicos y la pena de muerte en favor de la creación de medidas educativas y de internamientos competentes.
     
11.Desarrollo de alimentos vegetarianos, de la salud y de la higiene, creación de viviendas sanas y soleadas.
     
12.Desarrollo de la libertad de pensamiento, de la tolerancia, de la humanidad y del amor hacia todos los seres vivos, hombres y animales, plantas y minerales.
     
2Estos doce puntos describen las realidades alrededor de las cuales se concentra toda la energía evolutiva de los hombres de la Tierra, y hacia las cuales el cumplimiento del supremo mandamiento de amor de la existencia: «amaros los unos a los otros», con base en este nuevo impulso mundial que formará parte de la vida cotidiana de los hombres de la Tierra, se dirigirá camino de su total activación. Estos puntos no son una compleja especulación cerebral ni una hipótesis construida sino, muy al contrario, la expresión de un auténtico análisis de los hechos que sólo se ha manifestado en el pensamiento tras previas experiencias reales. Es por ello, que ningún hombre terreno podrá existir sin estar en contacto con estas realidades, sin estar rodeado de estas energías.
      Estar en armonía con estas energías, con estos doce puntos, es lo mismo que estar en armonía con el proyecto mundial divino, es lo mismo que ser un factor que estimula la creación de la paz mundial en la Tierra, y es el camino más corto para cada hombre terreno hacia «el gran nacimiento», hacia una existencia transfigurada.
      Estar en contra de estos puntos, de estas energías en cuestión, es lo mismo que estar en conflicto con las energías mundiales; es lo mismo que estar en contra de la esencia de las religiones mundiales, y esto significa que se es un obstáculo para el proceso que debe liberar a la humanidad de la zona oscura que engendra la guerra y los sufrimientos; de este modo el individuo se transforma en un factor de ruina de su propia felicidad.
      Pero como la irradiación luminosa de las energías del «principio creador divino» (este principio que entre otras cosas ha originado las religiones mundiales) es, desde hace mucho tiempo, un factor dominante en la evolución de los hombres de la Tierra y, a causa de ello, ha transformado en un hecho el que esta humanidad evoluciona desde «el reino animal» hacia «el reino humano» – no lo contrario – y esta evolución solamente puede tener lugar si se basa en la realización del gran mandamiento «amaros los unos a los otros» y como, simultáneamente la realización de este mandamiento – siguiendo el proyecto divino con respecto a los hombres terrenos – sólo puede activarse en la forma de las realidades o puntos anteriormente citados, el desarrollo de estas realidades o puntos, y la creación de un reino mundial divino basado en ellos, se mostrará de un modo visible y como una realidad absoluta.
      Los grandes acontecimientos que en el presente siglo sacuden al mundo, son el signo de la transformación de la existencia nebulosa de la humanidad terrena en una existencia resplandeciente, son la agonía del reino animal en la sociedad de los hombres de la Tierra, son la incipiente aparición del reino cósmico-humano en la Tierra. El hecho de que estos acontecimientos no han podido tener lugar, ni podrán tener lugar, sin un mínimo de derramamiento de sangre, es algo natural mientras sigan siendo semejantes a una lucha llevada a cabo en una zona donde el odio, la venganza y la autodefensa combaten con la esclavitud, el acaparamiento y la codicia. Un campo de batalla que es sujeto de una reacción entre tales energías solamente puede ofrecer cadáveres. Pero por encima de estos cadáveres renace el mundo bajo una forma nueva y transfigurada, y la Tierra se transforma en una vibración de sensatez y amor, de armonía, intuición y felicidad.


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