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La irradiación oscura va siendo poco a poco socavada por la irradiación luminosa. La transformación de la irradiación luminosa en "imágenes de pensamientos". Religiones o conceptos del mundo cambiantes  51. Por lo que respecta a la humanidad, ya hemos visto que la relación de ésta con el principio creador es tal que la irradiación oscura de éste, que desde hace mucho tiempo se ha transformado en el factor fundamental de su manifestación y vida interior en forma de facultades y disposiciones naturales, comienza ahora a ser socavada por la irradiación luminosa de dicho principio. Este proceso socavador continúa, de modo que finalmente la irradiación luminosa, también en forma de facultades y disposiciones naturales, llegará a tomar el lugar que la irradiación oscura ocupa ahora y se transformará en lo más fundamental de la manifestación y la experimentación de la vida de dichos seres. Pero para que este proceso socavador pueda tener lugar, la irradiación luminosa del principio creador debe revestirse de una energía o materia de una naturaleza tal que pueda ser accesible a la capacidad de percepción de los seres en cuestión. Esto, por su parte, significa que debe transformarse en imágenes de pensamientos que precisamente estén adaptadas de tal manera que no se encuentren a un nivel ni demasiado alto ni demasiado bajo para que puedan pasar por los cerebros de estos seres. Hay, en efecto, que recordar que los cerebros de los seres vivos sólo son receptivos para imágenes de pensamientos de una intensidad especial y determinada. Las imágenes de pensamientos cuya naturaleza se encuentra por encima de esta intensidad se disuelven y se convierten en imágenes de fantasía o totalmente inaccesibles para el individuo, del mismo modo que las imágenes de pensamientos que se encuentran por debajo de dicha intensidad también se disuelven, se vuelven primitivas y se deshacen en ingenuidad. Por lo tanto, para que los individuos tengan acceso a ellas, la irradiación luminosa del principio creador tiene que transformarse en imágenes de pensamientos de una intensidad o "longitud de onda" tal que se ajuste a la que, conforme a su evolución y experiencias, tiene el cerebro de los seres en cuestión. Unas imágenes de pensamientos semejantes, en las que la irradiación luminosa del principio creador está actualmente encarnada, son lo que llamamos "ideas religiosas". Y donde estas "ideas religiosas" se manifiestan de una manera tal que crean sistemas autónomos, estos sistemas pueden reconocerse como lo que calificamos de "religiones", y éstas se dividen a su vez en "sectas religiosas", en "iglesias y comunidades religiosas". Como el cerebro del individuo cambia con la evolución, de modo que poco a poco está en condiciones de recibir imágenes de pensamientos de cada vez mayor intensidad, también está en condiciones de recibir la irradiación luminosa del principio creador con unas formas de imágenes de pensamientos proporcionalmente mayores y más refinadas. Tal como al comienzo dijimos en el prólogo, también vemos que la humanidad ha cambiado sucesivamente de religión o de creencias, de modo que religiones que antes eran totalmente estimulantes y edificantes para los individuos se volvieron gradualmente anticuadas o ingenuas, y surgieron nuevas concepciones del mundo, que así mismo se volvieron posteriormente anticuadas o primitivas y así sucesivamente a medida que los seres iban estando en condiciones de recibir imágenes de pensamientos de una materia o unas "longitudes de onda" más amplias y refinadas.


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