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La misión de los números restantes   1015. Como los números restantes tienen que expresar lo contrario a este inmaterial existente, tienen que ser una denominación o expresión del terreno o zona de "lo limitado" en una situación determinada, una oración de números tiene, de este modo, que expresar tanto "lo infinito" como "lo limitado". Tiene que expresar que "lo limitado" se extiende de "lo infinito" a "lo infinito". Y esto es lo que tiene lugar cuando por ejemplo escribimos 0 1. Este cero significa "lo infinito" o "lo sin nombre", mientras que el número uno significa la zona de "lo limitado" en una situación particular. Pero como "lo limitado" no es "eterno", sino "temporal", no es ningún "punto fijo" en un sentido absoluto, sino que es "movimiento", algo que puede cambiar, y puede, como lo contrario de "lo infinito", cambiar situaciones. Para indicar estas situaciones particulares, dichas situaciones tienen que tener expresiones particulares. Estas expresiones particulares las tenemos en los demás números. Si escribimos 0 2, hemos indicado con ello "lo limitado" apareciendo una situación distinta a la que indicamos como 0 1. Lo mismo se hace valer también cuando escribimos 0 3, 0 4, etc. Que omitamos el cero se debe sólo a que todos estamos tan de acuerdo en lo que estos números significan que no necesitamos recordar "lo infinito" de que son una temporalización o materialización. Algo parecido se hace valer cuando en lenguaje de letras abreviamos, por ejemplo, la palabra coronas con Kr., kilo con kg.


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