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| Los conceptos "un acto sexual", "el niño" y "los padres" sólo cubren combinaciones de energías y constituyen, por lo tanto, resultados de pesos y medidas | 706. Que una sustancia tenga este o aquel grado de densidad, que una cosa tenga tantos o tantos años de vida, que algo se mueva con tal o cual rapidez sólo expresa una relación interna de la sustancia o energía. Que se pueda documentar que nuestro organismo actual es el efecto de un acto sexual de nuestros padres también expresa solamente una especial forma de combinación de las energías. Esta documentación sólo puede ser un conocimiento de los efectos de unas energías. Un "niño" es, así pues, los efectos de las energías de un acto sexual. Es simplemente una combinación de energías puestas en movimiento o en marcha en el momento del acto sexual. Lo que se expresa como "niño" no puede ser ningún resultado de la vida. Es un resultado de pesos y medidas. Como "la causa" del "niño" es el acto sexual y éste, a su vez, sólo puede ser una relación de energías o sustancias, que se han combinado, dicho acto sólo es un grado de un efecto o un resultado de pesos y medidas. En su análisis, el acto sexual sólo puede expresar una combinación de energías y, de este modo, tampoco puede ser ningún resultado de la vida. "La causa" del acto sexual es, como sabemos, "los padres". Pero entonces, ¿qué son los padres? Cada uno de ellos por sí mismo sólo es la combinación de energías o sustancias que llamamos "niño", pero en estado avanzado. Cada uno de ellos sólo es una combinación de energías, cuyo origen también se remonta a un "acto sexual", que a su vez se remonta, de nuevo, a unos "padres", y así sucesivamente. Cada uno de estos fenómenos como principio: "padres", "niño", así como "el acto sexual" constituyen, por consiguiente, exactamente lo mismo: una combinación de energías, y cada cual en sí sólo es una "cosa creada", es algo que ha sido producido y, por lo tanto, nunca, en ninguna circunstancia, puede ser igual al "productor". Lo que llamamos "padres", "niños", "hombres", "animales" y "plantas", etc. expresan cada uno de ellos combinaciones de energía especiales, grados de efecto especiales. El concepto "padres" sólo es en realidad una expresión por medio de la cual indicamos una manifestación de energía especial, un fenómeno especial creado, del mismo modo que con el concepto "hace sol" expresamos una combinación de sustancias o un desencadenamiento de energía especial. Digamos "hombres", "animales", "plantas" o digamos "minerales", "tierra", "aire", "agua", "hielo", con cada expresión concreta sólo designamos una combinación determinada de energía. Estas denominaciones sólo son, así pues, grados del efecto de una energía, son resultados de pesos y medidas o resultados en el espacio y por sí mismas expresan, por consiguiente, resultados absolutamente muertos, dado que sólo expresan "cosas creadas" y en ningún caso expresan al "creador" o propio origen de esa lógica, que está "vivo", que "piensa", sin el cual las cosas creadas en cuestión nunca se habrían manifestado y hoy no se experimentarían como hechos dominantes. |
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Síntesis