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| La fuente de la vida es movimiento. Su origen se encuentra en la zona de "X2". La frontera entre "X1" y "X2" |
781. La fuente de la vida es lo mismo que "movimiento".
Sin "movimiento" ninguna vida, ninguna experimentación, ninguna percepción.
Y aquí vamos a poder constatar exactamente dónde comienza este "movimiento".
Vemos que el yo constituye un "algo" que no es "movimiento".
Y con este descubrimiento hemos constatado una zona en la que "el movimiento" está absolutamente excluido y en la que, por consiguiente, nunca ha existido y nunca jamás existirá.
Como esta área o zona es lo mismo que "X1", esta parte del ser vivo estará, por sí misma, totalmente al margen de experimentación, manifestación o creación.
Pero esto, claro está, también concuerda con nuestros análisis anteriores que muestran que el yo sólo puede existir en contacto con los otros dos principios, "X2" y "X3".
Esta conexión es la que condiciona su existencia y manifestación como "un ser vivo".
El siguiente campo para nuestra búsqueda, tras la confirmación precisa de la "fuente de la vida" o primer origen absoluto del movimiento en sí, tiene por lo tanto que ser el siguiente principio, con el cual el yo está conectado, es decir, "X2". La frontera entre "X1" y "X2" no es demasiado brusca ni forma ninguna línea directa y totalmente delimitada. Esta frontera aparece con finos e imperceptibles estadios intermedios, y en los límites de la zona linda con campos que se unen imperceptiblemente con el yo, y en particular dado que esta parte, igual que el yo, está totalmente fuera de toda accesibilidad directa a la percepción. Esta frontera sólo puede documentarse indirectamente por medio del análisis de los detalles siguientes del ser vivo y, por lo tanto, convertirse en un hecho para nosotros. |
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