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| La narración de la Biblia sobre la primera aparición del ser vivo sobre la Tierra ha tenido lugar en una época en que la misión de "la serpiente" casi había terminado su papel | 1176. "El Adán" y "la Eva" de la Biblia eran, así pues, una forma de vida o el ser vivo en un estadio en que constituía un ser totalmente desconocedor del "bien" y del "mal", que vivía con una gran paz y armonía con su especie, sus semejantes y su entorno más cercano, de modo que este entorno y toda su existencia era un paraíso, un "Paraíso Terrenal". Y así podemos ver que la narración de la Biblia sobre la primera aparición de este ser vivo sobre la Tierra no era una narración simultánea, sino una narración que se ha creado miles de años, por no decir millones, más tarde, de hecho tan posteriormente que toda la misión de "la serpiente", la idealización del principio mortífero por la redención del mundo, había terminado su papel. Cuando surgieron las primeras formas escritas o frases de "la Biblia", "Adán y "Eva" (en este caso la humanidad terrena) ya habían comido tanto y durante tanto tiempo del "árbol de la ciencia" que esta función y esta forma de vida se habían convertido no sólo en una teoría aprendida de la serpiente, que con expectación se empezó a seguir, sino al contrario en un "conocimiento-C" o función automática que todo lo domina. La transgresión de las leyes de la vida se había convertido en una fuerza, que todo lo vencía, tras la voluntad del ser. Entonces este ser ya se había convertido en un genio en matar, asesinar, mutilar, destruir, odiar y aniquilar. Así era él mismo y así eran sus padres y sus hijos, dicho brevemente, así era su prójimo, su entorno. En verdad, podía hartarse hasta la saciedad de "los frutos del árbol de la ciencia". |
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