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| La reacción del ser vivo como "sustancia" frente a lo que lo rodea puede ser "amor" culminante u "odio" culminante, reacciones ambas que forman los dos polos extremos de toda reacción o despliegue de energía en el universo | 1267. El conjunto de reacciones de este ser puede producir para su entorno una sensación de placer culminante, sano y creador de bienestar, y entonces denominamos la conducta de este ser "amor". Y, de este modo, nos encontramos aquí junto a la más elevada combinación o creación de una reacción de energía o de "sustancia" armoniosa que, en resumidas cuentas, puede producirse en la combinación de "energías" o "sustancias" por los yo. Pero el conjunto de reacciones del ser vivo frente a lo que lo rodea también puede ser una especie de veneno o explosivo que todo lo destruye, que descompone y corroe, deshace y despedaza todas las otras "combinaciones de energía" o de "sustancias" de su entorno. Esta facultad de reaccionar es lo que conocemos como "odio". Y en esta forma de energía o facultad de reaccionar tenemos la frontera extrema de lo que se puede crear de "sustancia" disonante. De este modo, en las dos "clases de sustancia" o reacciones nombradas tenemos los dos polos extremos o el estadio más alto y más bajo de todas las reacciones o despliegues de energía que hay en la existencia o universo. |
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