Lee y busca en El Tercer Testamento
| El paso del ser vivo por la escala evolutiva en forma de inmortalidad o eternidad es lo único que puede hacer del ser "uno con el Padre" y, con ello, "el camino, la verdad y la vida" | 1414. Pero cuando el ser vivo pasa, de este modo, por "la escala evolutiva", es decir, atraviesa todas las diversas etapas o fases, "la escala evolutiva" o ciclo de la existencia es una nueva e inalterable prueba de que la vida o existencia es "amor" al cien por cien. El paso por los peldaños o espirales de la escala evolutiva que ascienden infinita o eternamente son, así pues, el colorido de la vida misma, los detalles y la acentuación de la eternidad misma para el ser vivo, cuya experiencia de la vida se convierte, precisamente, con ello en una vivencia de "la eternidad" como idéntica con su propia vida. ¿Puede la Divinidad darle a su hijo un amor más grande que éste: dejar que se experimente a sí mismo muy por encima del espacio y el tiempo, como idéntico a la mismísima "eternidad"? La vida del ser vivo se convierte con ello en lo mismo que "la inmortalidad". El tiempo y el espacio sólo son detalles u "horas" de su eterna existencia. Un mayor sentido con la vida y la existencia no existe, y jamás podrá existir. ¿Cómo podría ser de otra manera? ¿Qué puede ser mayor que "la inmortalidad"? ¿Y puede sobrevivir al tiempo y al espacio con todas sus magnificencias otra cosa que no sea el ser vivo en forma de "eternidad"? En verdad que sólo este fenómeno hace posible que el hijo de Dios o ser vivo sea "uno con el Padre", sea "el camino, la verdad y la vida" o sea "la imagen de Dios" o el objeto para la creencia de otros seres con el cual "no se perderán, sino que tendrán vida eterna". |
Comentarios pueden mandarse al Martinus-Institut.
Información de errores y faltas y problemas técnicos puede mandarse a webmaster.
Síntesis