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(1591-1938) 
 
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Porqué el principio sexual es un misterio para la humanidad terrena  1795. ¿Qué es, entonces, lo que estimula esta función eterna de la vida, este principio eterno del ciclo, este fundamento para la experimentación de la vida? Aquí sólo puede tratarse de una sola cosa, a saber, una función orgánica, la suprema con existencia eterna que se convierte en la fuente de todas las otras funciones orgánicas en la manifestación y dominio del ser vivo. Es por esto que a esta función orgánica se le ha dado aquí, en «Livets Bog», la denominación de «el fuego supremo». Lo que el hombre terreno conoce como su instinto sexual de apareamiento y sensación o percepción del amor es una pequeña llama de este fuego. Ya sabemos cómo esta llama forma la vida en el reino animal y, con ello, en la zona general del hombre terreno por medio del estado sexual unipolar, en el que los individuos aparecen como seres de sexo masculino y de sexo femenino. Menos conocidos son, al contrario, los resultados de las llamas de este mismo fuego en otras zonas y esferas. Por consiguiente, los hombres terrenos desconocen totalmente el principio más importante y el mayor despliegue de manifestación del propio fundamento de su vida. El principio sexual es, por lo tanto, un misterio para el hombre terreno no iniciado. No comprende que toda su vida, desde la cuna hasta el sepulcro, de vida a vida, de ciclo a ciclo es un principio de repetición, del mismo modo que todos los otros fenómenos de la existencia, tal como día y noche, verano e invierno, siembra y cosecha, frío y calor, petrificación y erosión, condensación y evaporación, cenagal y limpieza, etc. Ninguna materia tiene un estado permanente, todo está en un proceso de cambio, todo está en movimiento, todo es una repetición de un progreso y un retorno, de un ascenso y un descenso, de mal y bien, vida y muerte. Dicho ser no sabe, por lo tanto, que todo este proceso son llamas del mismo fuego y constituye el fundamento eterno de su vida, su voluntad máxima, sus más altos deseos o anhelos de intelectualismo y amor. Por consiguiente, terminaremos esta sección de «Livets Bog» con un repaso de la transformación a que este fuego da lugar en la experimentación de la vida del ser a través del ciclo de espiral.


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