Lee y busca en El Tercer Testamento
   Apdo.:  
(1591-1938) 
 
Búsqueda avanzada
   

 

Una «hembra» en su forma más pura  1931. Del mismo modo, los seres en los que el polo femenino es el factor totalmente dominante se convierten en «hembras». Como en estos seres el polo femenino, al igual que el masculino en el macho, no da cabida a ningún interés ni deseo más allá del principio de apareamiento, la pareja y la descendencia, dado que aquí el polo masculino es el órgano del intelectualismo y está latente o en su despliegue menor, «la hembra» es, de esta manera, un ser igual al «macho» por lo que respecta a la conciencia. Ambos sólo tienen en despliegue el estado de apareamiento y el instinto de conservación. Aquí no se puede hablar de intelectualismo.


Comentarios pueden mandarse al Martinus-Institut.
Información de errores y faltas y problemas técnicos puede mandarse a webmaster.