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| Los seres vivos no pueden evitar adquirir conciencia de Dios, que es lo mismo que adquirir «conciencia cósmica» | 2376. Según lo anterior, no es extraño que los seres vivos, que han alcanzado en su evolución el estadio de hombre, perciban que hay seres superiores, dioses o una divinidad tras todas las fuerzas y movimientos de la naturaleza. Los seres vivos no pueden seguir existiendo como centros de conciencia o de vida sin que este estado haga su efecto. Al igual que la luz ha dado lugar a la facultad de ver, y el sonido ha dado lugar, poco a poco, a la facultad de oír de los seres, y la naturaleza ha dado, de la misma manera, lugar a los demás órganos, el estado de los seres como centros de conciencia o vida para un ser superior también da lugar a la facultad de percibir vagamente a este ser para, finalmente, poder experimentar con conciencia diurna despierta a la Divinidad como un hecho, de la misma manera que se puede experimentar la vista, el oído, etc. como un hecho. Es este estado de conciencia al que se denomina «conciencia cósmica». Y es de este estado de conciencia que surgen los presentes análisis. |
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