Lee y busca en El Tercer Testamento
| El fundamento de la moral universal cósmica | 2447. Aquí vemos, así, lo lejos que los hombres todavía se encuentran de poder manifestar la manera de ser que les dará la paz. Ante todo les falta el conocimiento de que su manera de ser es escandalosamente equivocada donde todavía viven según la ley de Moisés «ojo por ojo y diente por diente», o donde castigan a su prójimo y se vengan de él en la creencia de que es él el culpable de su posible destino oscuro. No comprenden en absoluto que el único totalmente culpable son ellos mismos. El hombre o los hombres que consideran culpables de su destino oscuro sólo son culpables indirectamente, considerando que actúan como medios para la liberación de su karma oscuro de vuelta o energías de retribución. Estas oscuras energías de destino no podrían liberarse si no hubiera hombres por los que pudieran ser recibidas y ser liberadas en forma de actos para con los hombres que son su primer origen y que las han enviado con su manera de ser. Ningún ser puede recibir un destino del que él mismo no sea su único y absoluto origen. Absolutamente todos los seres vivos reciben exactamente el destino que ellos mismos han creado por medio de su manera de ser hacia todo lo vivo. La única protección totalmente segura que un ser vivo tiene contra un destino malo es estrictamente originada por la protección que él mismo da a todos los otros seres vivos. Este es el fundamento de la moral cósmica universal, la moral que tenemos que reconocer como la conciencia propia de la Divinidad, y en virtud de la cual se mantiene todo el universo. |
Comentarios pueden mandarse al Martinus-Institut.
Información de errores y faltas y problemas técnicos puede mandarse a webmaster.
Síntesis