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| Por qué tenemos que expresar lo animal del hombre como «conciencia diabólica» | 2567. Los hombres creen que la guerra puede abolirse con guerra. La guerra es, por así decirlo, un fenómeno generalmente reconocido y muestra que la forma de vida de los hombres todavía es, en un ámbito gigantesco, igual que la de los animales. Cazan y matan y crían directamente animales sólo para tenerlos que matar. Los hombres despellejan a los animales para vestirse con su piel y comer su carne. Es directamente última moda llevar pieles hechas de piel de animales. Cuantas más pieles de pequeños animales se hayan cosido juntas para un abrigo de piel así, más distinguido y más moderno y solicitado es. La práctica del uso del principio mortífero en la vida cotidiana del hombre moderno es un campo gigantesco en comparación al de los animales. Es fácil verlo, debido a la circunstancia de que los hombres terrenos están muy inacabados y se han convertido mucho más en promotores del principio mortífero que los animales. Es por esto que nos vemos precisados a denominar la conciencia de estos hombres como «conciencia diabólica». Una conciencia que mantiene su vida matando, asesinando, mutilando y devorando los organismos de otros seres y que usa su alta inteligencia para un interés absolutamente egoísta o propio, para, así, poder vivir bien a costa de otros, como hemos visto, sólo puede expresarse de manera justa como una molestia y una destrucción del deseo o alegría de vivir de otros seres. Sólo puede expresarse como «diabólica» o «satánica», puesto que este despliegue del principio mortífero no es una condición de vida para los seres en cuestión, como lo es para los animales. |
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