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| Véase el símbolo nº 20 en nueva ventana | Índice de La Imagen Eterna del Universo, volumen 2 |
Símbolo n° 20 El perdón de los pecados 20.1 El desarrollo de la facultad humana En el símbolo n° 19 hemos explicado como la actuación del ser vivo es la causa de su destino, y que este destino es luminoso u oscuro, feliz o desdichado, según la luz u oscuridad y alegría o desdicha que con su modo de ser uno crea para otros seres vivos. Este principio condiciona el desarrollo de una facultad que hace cada vez más que uno vaya siendo menos capaz de hacer daño a otros seres vivos o causarles cualquier tipo de sufrimientos. A esta facultad la conocemos con el nombre de facultad humana que, a su vez, es lo mismo que el incipiente amor al prójimo. El desarrollo de esta facultad significa que el ser se libera del presunto "mal", que se libera de todos los sufrimientos o destinos desgraciados. Sin el desarrollo de esta facultad ningún hombre podría jamás llegar a ser humano o capaz de amar. Esta facultad es lo que constituye la base del tono fundamental del universo: el amor. |
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Síntesis